Trabajo de partes (IFS)

La vulnerabilidad no es debilidad, es humanidad

IFS (Internal Family Systems) o el Trabajo de Partes es una novedosa forma de trabajar en terapia está basada en la capacidad de multiplicidad de la mente humana en relación a las teorías del apego. Desde esta técnica se enseña a las personas como trabajar consigo mismas desde la validación y la aceptación, sin juicio y con amor. En esta técnica, el terapeuta acompaña a cada persona a hacer un reconocimiento de todas sus partes, para desde un primer momento, poder dotarlas de características específicas y aprender a conocerlas. Esto nos ayudará a dirigir nuestra mirada hacia nuestro interior y nuestras partes más vulnerables con amor y con las bases de seguridad que no nos fueron dadas en el pasado. Buscaremos en cada persona la identificación y la conexión con su Self (Yo Esencial) y cuidaremos cada una de las partes vulnerables o partes protectoras que aparezcan.

Esta técnica, por lo tanto, se enfocará en aprender a regular las emociones y a mejorar las habilidades de solución de problemas desde el enfoque más comprensivo y sin juicio. Es válida tanto para personas que necesiten abordar problemas más graves provenientes de trauma o disociación como para personas que necesiten abordar algún problema más puntual y específico de importancia para ellos.

En muchas ocasiones, va a resultar de gran utilidad en personas que presenten algún grado de disociación, ya que ayudará a ir integrando todas las partes de uno mismo.

 

¿Qué es la disociación?

La disociación es un mecanismo de defensa ante situaciones de alta intensidad emocional, en el que se da una alteración de la conciencia y se experimenta una desconexión del yo o del entorno. Cuando este estado de disociación se presenta de forma prolongada, especialmente durante la infancia y adolescencia, debido a haber sufrido una situación traumática grave o que el estímulo amenazante este presente a lo largo del tiempo (abuso sexual, padres demasiado autoritarios, padres ausentes, discusiones constantes en el hogar, etc.) se crea un patrón de respuesta al estrés.

Un caso extremo de disociación es el trastorno de identidad disociativo que se caracteriza por la existencia de dos o más identidades en una persona, cada una con su patrón de percibir y actuar con el ambiente.

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