Terapia Centrada en el Cuerpo

Si no escuchas a tu cuerpo cuando susurra,
terminará gritándote

Desde la psicoterapia más tradicional el tratamiento del cuerpo ha quedado excluído de la curación. Cada emoción, cada suceso que tiene lugar a lo largo de nuestra vida deja una huella y un registro corporal que nos acompaña de por vida. No sólo queda registrado lo que sucedió, sino también, entre otras cosas, lo que quisimos hacer y no pudimos. Esto se manifiesta en sensaciones intensas y emociones que pueden llegar a expresarse en forma de una activación crónica que genera un gran malestar.

Para la curación psíquica las psicoterapias tradicionales han hecho uso del procesamiento descendente donde le paciente narraba aquello que le había sucedido. La psicoterapia sensoriomotriz nos permite realizar un procesamiento ascendente, partiendo del cuerpo, hacia las áreas más corticales del cerebro sobre aquello que nos causó o nos causa tanta perturbación y que en muchas ocasiones no somos conscientes de que sigue estando presente sin resolverse.

Además de procesar repuestas cognitivas, también ayudamos con el procesamiento de respuestas corporales. El lenguaje no verbal refleja y sostiene procesos implícitos determinados en el cerebro y en el cuerpo, anteriores incluso a la adquisición del lenguaje. A través de técnicas somáticas se enseña al paciente a observar la relación entre el cuerpo, las creencias y las emociones.

El cuerpo habla de manera clara a aquellos que saben cómo escucharlo. A través de estas técnicas trabajamos con las expresiones no verbales, las cuales revelan, de forma visible, lo que las palabras no pueden describir.

Patologías tratadas:

  • Trastornos de personalidad
  • Abuso sexual en la infancia
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Depresión
  • Trastorno límite de personalidad
  • Trastorno de Estrés Postraumático
  • Traumas de apego
  • Dolores corporales psicosomáticos

Beneficios:

Disminuyen hasta dejar de aparecer las respuestas somáticas. Es decir, en la mayor parte de los casos, lo que le llevó a acudir a sesión:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Percepción baja de autoeficacia
  • Bajo autoestima

A medida que avanzas en el trabajo con el cuerpo, no solo resuelves experiencias del pasado, sino que también comienzas a vivir con mayor sensación de plenitud en el presente.